Nathan Booth llega al Festival de Cannes sólo para enterarse de que la pequeña participación que hizo como actor en una película ha sido eliminada. Sin hospedaje ni dinero, se ve forzado a aceptar un trabajo menor en la ceremonia de apertura del evento. Es así como descubre el cuerpo sin vida de la actriz Thada Pryce, quien parece haber sucumbido bajo el efecto de un potente veneno. Convertido en el primer sospechoso del crimen, perseguido por el jefe de la policía y acosado por Mlle. Reno, Booth tendrá que resolver el misterio para salvar su propio pellejo.